+ Las recomendaciones nutricionales
se expresan como las cantidades de cada nutriente que
deben ser injeridas en un día.
+ No todos los días
la injesta de nutrientes es la misma, depende de variaciones
fisiológicas de cada individuo; esto implica que
las recomendaciones, son un promedio de lo que debe aportarse
a una persona a lo largo de un corto período de
tiempo
+ La frecuencia y proporción
en que se administran los nutrientes a los niños
en el curso de un día también son importantes.
+ Se recomienda alimentar
al niño menor de 6 meses a libre demanda, si es
alimentado a pecho. Si toma biberones generalmente 6 -
8 raciones diarias.
+ A partir del segundo
semestre los alimentos que no sean leche materna se ofrecen
5 a 6 veces por día, disminuyendo a 5 veces durante
el segundo año; luego el niño se acomoda
al patrón familiar y cultural de alimentación.
Este patrón incluye 3 comidas sustanciosas por
día y si es necesario 2 comidas de menor cantidad
a 1/2 mañana y a 1/2 tarde.
+ El objetivo en los
niños de adecuada nutrición es promover
crecimiento y maduración óptimos.
+ No se debe obligar
a los niños a comer.
+ Recordar que a partir
de los 18 meses, disminuye la velocidad de crecimiento
y los niños son más selectivos para comer,
esto es fisiológico.
Energía
+ Las recomendaciones
sobre el aporte de energía salen de lo sugerido
por la FAO/OMS/UNU en 1985 que tienen en cuenta gasto
energético total, incluye energía acumulada
en los tejidos en crecimiento, y el costo energético
para sintetizar estos tejidos.
+ Se considera que
en los primeros 6 meses de vida las necesidades de energía
de un niño nacido de término puede ser satisfecha
con lactancia materna exclusiva. (ver cuadro 1).
Proteinas
+ En el cálculo
de las recomendaciones para niños mayores de 6
meses hay dos posibilidades: que la fuente de proteínas
sea de origen animal principalmente, o de origen vegetal.
+ Las recomendaciones
con respecto a las proteínas debe apuntar a permitir
un balance positivo de nitrógeno, y a ganancia
de peso y talla.
+ Se sugiere que niños
entre 6 y 12 meses, el 50% de proteínas que reciben
son de origen animal y en el niño de 1 a 5 años
este porcentaje es de 20 al 40%.
+ En Latinoamérica,
la fuente más común de estas proteínas
son la leche de vaca y huevos; pero el consumo de carne
de pollo, cerdo o pescado tendrían otras ventajas
adicionales, como aumentar el aporte y la biodisponibilidad
de varios micronutrientes en la dieta como hierro, zinc
y algunos ácidos grasos esenciales.
+ Para poblaciones
más carenciadas, cuyas dietas se basan fundamentalmente
en alimentos de origen vegetal, se recomienda mezclar
cereales, y leguminosas que satisfagan las necesidades
de aminoácidos esenciales (ver cuadro 1). En general
combinar 75% de cereales con 25% de leguminosas proporciona
una cantidad aminoácidos esenciales.
Grasas
+ La injesta de grasa
en el primer año de vida es fundamentalmente para
aportar energía.
+ Los niños
alimentados con leche materna tienen un aporte de energía
dada por grasa del 40 - 60%. Esta proporción baja
al 30 - 40% cuando se introduce semisólidos siendo
generalmente cereales y frutas con bajo contenido de grasa.
+ No se recomienda
limitar en menores de 2 años la injesta de grasa
con respecto a cantidad y tipo de la misma.
+ Después de
los 2 años, se recomienda limitar grasa al 30%
de energía total y los ácidos grasos saturados
al 10%.
+ Se recomienda también
la ingestión de 300 mg/diarios de colesterol.
+ El límite
en injesta de huevo o de grasas animales, debe ser amplio
en flias carenciadas, ya que estos alimentos son a veces
única fuente de proteínas animales y de
grasas que dan densidad energética adecuada.
+ Los ácidos
grasos esenciales (AGE) son el 4 - 5% de la energía
total. En los menores de 1 año es importante para
el desarrollo cerebral que la dieta contenga ácido
araquidónico y docosahexahenoico. Esto se logra
con la injesta de leche materna o incorporando alimentos
como yema de huevo, hígado, carne.
Carbohidratos
+ Estos no son esenciales
en la dieta, pero representan la mayor fuente de energía
alimentaria, particularmente después del primer
semestre de vida.
+ En los primeros 3
meses de edad, el niño aún no tiene capacidad
para digerir almidones y otros carbohidratos complejos,
por lo que la dieta debe tener cantidades adecuadas de
azúcares simples.
+ Los almidones de
la dieta son buena fuente de energía, como complemento
de lactancia. Deben estar procesados, cocidos o precocidos
para facilitar su digestión.
+ Recordar que retienen
agua y al cocinarse aumentan su volumen y disminuye su
densidad calórica.
+ La fibra (carbohidratos
no digeribles) no se deben restringir en la dieta de un
niño, ya que aportan vitaminas.
Vitaminas
+ El Ac. pantotéico,
biotina y la vitamina K son nutrientes esenciales, no
se dan recomendaciones porque su deficiencia dietética
es casi inexistente.
+ La deficiencia de
la vitamina D, en niños expuestos al sol por lo
menos 1 hora diaria, no existe. Se debe suministrar en
niños en clima muy fríos con ropa que cubra
toda la piel de los mismos.
+ Los niños
alimentados a pecho, y expuestos al sol, no requieren
aporte adicional de vitaminas, a menos que su madre sea
vegetariana, en este caso suministrar vitamina B12. (ver
cuadro 2).
Minerales