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Revista del Hospital
Infección
por Escherichia coli enterohemorrágica: Siguiendo
las rutas de transmisión.
Hege M. Verweyen, Helge Karch, Matthias
Brandis, Lothar B. Zimmerhackl
Pediatric Nephrology, 14: 73-83, 2000
Resumen efectuado por Raquel Eva Wainsztein
y Luis E. Voyer
La infección por E. coli enterohemorrágica
(EHEC) es la causa más común de insuficiencia
renal aguda y de síndrome urémico hemolítico
(SUH) en niños.
Varios estudios describieron las posibles fuentes de la
infección por EHEC.
Sin embargo, en la mayoría de los casos, el patógeno
fue identificado en comidas o animales pero las rutas de
transmisión no fueron aclaradas.
La principal cepa bacteriana identificada
es la O157:H7 pero se han aislado más de 100 serotipos.
El reservorio y las rutas de transmisión
fueron investigados a partir de 1983 cuando carne poco cocida
fue descubierta como fuente de infección.
Varias rutas de transmisión de la infección
por EHEC fueron delineadas.
Aunque en varios casos de contaminación donde se
consideró que la fuente eran los alimentos no se
aisló EHEC en esos alimentos.
De algunos serotipos de EHEC no ha sido
demostrado que causen colitis hemorrágica o SUH.
Entre los que causan colitis hemorrágica o SUH además
del O157:H7 fueron predominantemente aislados: O157:H-,
O111:H -, O26:H11, y O103:H2.
Hay tres métodos para identificar las cepas EHEC:
Aislamiento de gérmenes en materia fecal, en sorbita
Mac Conkey y especialmente por separación inmunomagnética.
Detección de shigatoxina (stx) libre en materia fecal
por pruebas de citotoxicidad, ELISA o PCR.
Detección de Anticuerpos circulantes anti-stx o anti-lipopolisacáridos.
La dosis infectante de algunas cepas de
EHEC parece ser muy baja (probablemente menos de 100 organismos).
La ingestión oral de E. coli productor
de stx coloniza la mucosa del intestino y luego la stx es
transferida a la circulación. Mecanismos importantes
durante la colonización en el intestino son: resistencia
ácida de la bacteria y adherencia a las células
epiteliales.
Lo que mejor caracteriza el genotipo adherente es el factor
adherencia y desflecamiento (attaching and effacing factor).
La bacteria se adhiere a las células
epiteliales del intestino y destruye la estructura de las
microvellosidades causando diarrea y deshidratación.
Como la bacteria probablemente no invade el intestino, la
llegada de la stx a la circulación puede involucrar
su translocación desde el intestino al tejido subyacente
y de allí a la circulación sanguínea.
La stx está compuesta por una unidad
A enzimáticamente activa y una unidad B multimérica,
la cual está involucrada en la unión de la
toxina a receptores glicolipídicos específicos
sobre la superficie de las células blanco.
Se piensa que la unión de la toxina
a sus receptores Gb3 (globotriacil ceramida) es un paso
importante en la patogénesis.
En la corteza del riñón humano,
el principal sitio de lesión renal en el SUH, se
ha descubierto altos niveles de Gb3.
La toxina unida al receptor sería
internalizada por endocitosis e inhibe la biosíntesis
proteica.
El daño de las células endoteliales
es causado probablemente por la stx y/o interacción
con lipopolisacáridos y activadores hormonales (factor
de necrosis tumoral, a interleukinas 8 e interleukina 1
b, factor de activación plaquetaria). La activación
de leucocitos también participa en el daño
endotelial.
Además un incremento del factor von
Willebrand y multímeros del Willebrand son propuestos
como causantes de la reducción del flujo sanguíneo
renal que conduce a la reducción del filtrado glomerular
y a la insuficiencia renal aguda.
La verdadera incidencia de EHEC es desconocida.
La enfermedad severa está acompañada por diarrea
con sangre y puede conducir a colitis hemorrágica
y a las manifestaciones sistémicas del SUH y de la
púrpura trombótica trombocitopénica.
Algunos estudios no controlados sugieren
que el SUH tendría más probabilidades de desarrollarse
en pacientes tratados con antibióticos al comienzo
de la diarrea pero en un estudio randomizado y controlado
la toma de antibióticos no afectó la duración
de la enfermedad ni el riesgo de desarrollar el SUH. Otros
informes describen un curso prolongado de la enfermedad
o un incremento de casos secundarios al tratamiento con
antibióticos.
En conclusión hay una definida necesidad
por estudios prospectivos usando métodos de diagnóstico
rápidos para permitir tempranamente la randomización.
Por otro lado agentes antidiarreicos pueden empeorar el
curso clínico de la enteritis infecciosa, como han
sugerido informes previos por infección por otros
patógenos.
Actualmente el principal reservorio de EHEC
son especies de bovinos infectados.
La causa primaria de infección es el consumo de leche
no pasteurizada y carne poco cocida.
También han sido referidos otros alimentos como fuente
de infección de EHEC. Sin embargo no está
claro por qué camino se transmite la bacteria.
Las personas infectadas por EHEC pueden
transmitir la bacteria a otras personas.
El porcentaje de colonización de E.coli productora
de stx en bovinos es alto en muchos países. Estudios
en la carne del ganado en USA han encontrado la E. coli
O157:H7 entre 0 y 2,8 %, con el mayor aislamiento en animales
jóvenes.
En un estudio de calostro de vaca en Bavaria,
Pirro y col. encontraron entre un 84 y un 90 % de positividad
de anticuerpos anti Stx. Los resultados mostraron que la
EHEC productora de stx es más frecuente de lo que
los estudios epidemiológicos sugieren.
Algunos estudios mostraron la prevalencia de EHEC O157:H7
y no O157:H7 en ovejas. Comparando con el ganado bovino
la prevalencia es menor.
Se examinaron animales domésticos
(perros, gatos, conejos) pollos y pájaros (cuervos,
palomas, gaviotas) y los resultados mostraron una prevalencia
entre el 0 al 5,2 %.
En el norte de Italia algunos casos de SUH durante una epidemia
de infección por EHEC fueron asociados con cáscara
de huevo de gallina.
El espectro de vehículos que se asocian con la infección
por EHEC se ha extendido al consumo de mayonesa, jugos de
manzana no pasteurizados y vegetales.
El modo de entrada en la cadena de la alimentación
no está claro.
Mead analizó las conductas para preparar los alimentos
y descubrió un riesgo estimado del 34 % de los casos
por inadecuado lavado de manos.
Es posible que haya contaminación cruzada de alimentos
por manejos y procederes impropios durante la manufactura,
depósito o comercialización y aún en
el mismo hogar.
Para reducir la contaminación de bacterias en alimentos
se han propuesto estrategias de descontaminación
como las técnicas de irradiación.
Solamente la identificación del mismo tipo de fago
en alimentos y paciente aporta una conclusión sobre
la cadena de infección.
Una historia precisa de la ingestión de alimentos
previa a la infección es una precondición
para un mayor análisis crítico de los alimentos.
Hay estudios que demostraron que el agua contaminada también
transmite la infección.
Hay varios programas en marcha para el estudio epidemiológico
caso control en distintos países.
La historia de aspectos ambientales es evaluada
el día de la admisión. La parte epidemiológica
del cuestionario cubre las siguientes áreas:
1) Contacto con personas con diarrea hasta 2 semanas previas
de la infección del niño (convivientes y no
convivientes).
2) Historia de consumo de alimentos hasta 2 semanas previas
a la infección, incluyendo productos lácteos
no pasteurizados, yoghurt, alimentos cárneos poco
cocidos, vegetales, mayonesa, jugo de manzana.
3) Contacto con animales.
4) Contacto con agricultores o granjeros.
5) Tipo de agua (corriente, embotellada, etc.).
Para aclarar las rutas de transmisión microbiológica
deben hacerse análisis de materia fecal y/o suero
de animales y personas que hayan tenido contacto con el
paciente, alimentos, agua utilizada para beber o bañarse,
tan pronto se hace el diagnóstico de infeccióón
por EHEC.
Las infecciones por EHEC se están incrementando en
todo el mundo. La evidencia de infección por EHEC
en SUH ha sido descubierta en más del 80% de los
casos en Alemania y en USA.
Se ha demostrado que el EHEC O157 puede
sobrevivir a varios procedimientos de conservación
de alimentos (secado, enfriamiento y acidificación).
Esto sugiere que estos organismos pueden sobrevivir en la
naturaleza y estar más ampliamente diseminados de
lo que se sospechaba.
Los casos de infección por EHEC deberían
ser informados a las autoridades de salud pública
tan pronto ellos son diagnosticados.
Es importante un flujo acelerado de la información
acompañado de esfuerzos para mejorar los análisis
de laboratorio.
La prevención de infecciones por
EHEC incluirá consejos de salud pública sobre
los riesgos de consumir leche no pasteurizada o carne poco
cocida y enfatizará la importancia del lavado de
manos cuando se manipula alimentos crudos.
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